
- Tarjeta navideña para colgal - Amparo Herrero
Las felicitaciones navideñas pueden ser un elemento más de decoración en Navidad. Como base para la construcción de estas felicitaciones utilizaremos siempre cartulina o folio (aunque este último quede un poco más endeble siempre lo podemos plastificar para que adquiera más consistencia).
Tarjeta navideña natural
Para este tipo de tarjetas podéis utilizar cartulina tamaño folio, amarilla, roja, marrón, etc. Intentando siempre que sean colores cálidos que son los que van con la tierra.
Si disponéis de cartulina blanca, siempre podéis pintarla con ceras duras o lápices de colores (intentando hacerlo muy suave para no hacer rayas). La pintaréis sólo por una cara, que será la parte delantera y trasera de la tarjeta.
Una vez se tenga la cartulina seleccionada (y pintada si es el caso), se dobla por la mitad dándole la forma correcta de tarjeta. Es importante marcar bien el doble para que permanezca lo más cerrada posible. En el interior se escribe lo que se quiera desear al receptor de la tarjeta.
Se cogen tres o cuatro ramitas de pino y se unen por el principio de los tallos, en forma de ramillete, con celo. Con un poco más de celo se pega a la cartulina por la cara exterior.
Dibujáis lazos en un folio y los pintáis de rojo; se recortan y, con pegamento de barra, se pegan en la base del ramillete tapando el celo. También se pueden hacer bolas de Navidad o corazones.
Una vez están ya pegados todos los objetos, con un rotulador permanente dorado se hace el contorno de las hojas, en forma de espiga.
Finalmente se plastifica para que todo quede bien fijado.
Tarjeta navideña original
Se puede utilizar cartulina de cualquier color siempre que sea lo más oscura posible.
Lo primero es doblar la cartulina tamaño folio por la mitad y, como siempre, escribir la felicitación antes de nada; con buena letra y sin faltas.
Para esta tarjeta original navideña hay que preparar un vasito con un poco de lejía y un palillo. Es muy importante que se tenga claro lo que se va a dibujar. Para hacerlo un poco más fácil se puede dibujar muy claro, casi sin marcar, el dibujo que se quiera.
Hay que mojar el palillo en la lejía e ir dibujando lo que se haya pensado. Poco a poco la cartulina se irá decolorando y aparecerá el dibujo que hayáis hecho. No se debe mojar demasiado el palillo y sobre todo hay que evitar que gotee, ya que las gotas no se podrán borrar.
Una vez terminado el dibujo, lo tenemos que dejar secar (si no se dispone de tiempo también podemos secarlo con secador).
Para darle color rellenamos algunos de los detalles o dibujos con plastilina. Si la cartulina es negra y dibujamos estrellas, lo ideal es rellenar alguna de las estrellas de color blanco o amarillo; Si hay agua, hacerla con plastilina azul claro; y si es un árbol de Navidad, rellenar algún adorno con plastilina roja.
Tarjeta navideña para colgar
Es más un elemento de decoración navideña que una felicitación. Para este tipo de tarjeta se recorta la cartulina en redondo. Tampoco es necesario que sea un círculo perfecto. Se puede imprimir una imagen navideña o bien dibujar y pintar una propia. La imagen debe ser siempre más pequeña que el círculo de cartulina. Han de ser dibujos grandes, evitando los de detalles pequeños.
Una vez pintado el dibujo con ceras, lápices de colores, acuarela o rotulador, se recorta el dibujo con tijeras de formas o en recto y se pega en el centro del círculo de cartulina.
Se hace un agujero para pasarle una cinta y poder colgarla. La cinta puede ser un trozo de espumillón, cinta dorada o simplemente lana.
Se perfilan todas las líneas con purpurina líquida plateada. Normalmente se vende en pequeños botes con dosificador en la punta y es de fácil aplicación.
Para finalizar, se puede poner “Feliz Navidad” en la parte de abajo con la misma purpurina. Y ya se ha hecho una tarjeta Navideña para regalar y colgar en el árbol.
¡Feliz Navidad!
